No es necesario comprar juegos de cartas especiales para aprender jugando, pues seguramente en todas las casas tenemos una baraja española (o similar).
Y si no tenéis baraja, podéis haceros una con cartulinas y pintando los números en cada carta.
Podemos jugar a los juegos de toda la vida, adaptarlos a las edades de los niños o inventar juegos nuevos.
Con este tipo de juegos los niños pueden jugar entre ellos o con la familia, y seguro que a sus abuelos les encanta compartir un rato de cartas con sus nietos en una sobremesa familiar.
Siete y media:
Seguramente has jugado a este juego siendo niño y lo pasabas genial. Vuelve a sentirte así de bien jugando ahora con tus hijos.
Trabajamos sumas, concentración, toma de decisiones, asunción de riesgos, tolerancia a la frustración, autocontrol y habilidades sociales.
- El objetivo del juego es llegar a siete puntos y medio, pero si te pasas estarás eliminado. Esto se desvela cuando todos los jugadores hayan jugado.
- Las cartas valen el número que tienen, excepto sota, caballo y rey que valen medio punto. Si tu baraja tiene ocho, nueve y diez, retíralos.
- Se da una carta a cada jugador y después de verla, pedirá cartas de una en una hasta que decida plantarse.
- Al plantarse no desvela su puntuación (puede tener siete y media, haberse pasado, o menos de siete y media y no quiere arriesgar más).
- Cuando hayan jugado todos, se da la vuelta a las cartas y ganará el jugador que tenga siete y media o el que más se haya acercado sin pasarse.
- Los jugadores que se hayan pasado quedan eliminados, o se les puede poner una prueba y si la superan siguen jugando.
Escoba:
Otro de los clásicos para jugar en familia.
Trabajamos sumas, concentración, atención, pensamiento lógico-matemático, memoria, razonamiento, toma de decisiones, tolerancia a la frustración, habilidades sociales, etc.
- Se reparten tres cartas a cada jugador y se colocan cuatro cartas en el centro de la mesa. El jugador que reparte podría, con mucha suerte, comenzar el juego con dos escobas.
- En cada turno cogerás una carta de tu mano más todas las que quieras del centro de la mesa, con la condición de que entre todas sumen 15 puntos.
- Las cartas valen el número que tienen y la sota, caballo y rey valen 8, 9 y 10 puntos respectivamente.
- Si después de analizar distintas combinaciones no logras sumar 15 puntos, tendrás que dejar la carta de tu mano encima de la mesa.
- Si al jugar tu carta dejas la mesa vacía porque consigues 15 puntos entre todas, haces Escoba, lo que te da un punto extra en el recuento final.
- Es importante coger cartas de oros y de sietes, porque en el recuento final dan más puntos.
- Ganará el jugador que más puntos tenga al final del juego.
Formar parejas:

Con la baraja española nuestros hijos también pueden jugar a formar parejas.
Trabajamos atención, memoria, impulsividad, pensamiento espacial, concentración, paciencia, tolerancia a la frustración, etc.
- Se colocan las cartas boca abajo en el centro de la mesa, formando varias filas.
- En función de la edad de los niños se pueden poner más o menos cartas. Pueden empezar con pocas e ir ampliando el número a medida que crezcan o que perfeccionen su forma de jugar.
- Cada jugador levanta dos cartas para hacer una pareja. Cuando lo consigue, se queda con las cartas.
- Si no le sale una pareja, las deja otra vez boca abajo en el mismo sitio y el turno pasa al siguiente jugador.
- Hay que estar muy atento para recordar dónde estaban las cartas y conseguir el mayor número de parejas.
Parejas a la fuerza:
Con este juego desarrollamos imaginación, pensamiento lógico, razonamiento, desarrollo del lenguaje, expresión verbal, habilidades sociales, negociación, toma de decisiones, sentido del humor, etc.
- Se dan dos cartas a un jugador y tiene que establecer una asociación entre ellas para emparejarlas.
- Puede ser porque las dos cartas son del mismo palo o del mismo número, o por alguna característica o asociación entre ellas que tenga sentido. Por ejemplo, el 6 de oros y la sota de bastos porque el gorro de la sota ha costado seis monedas.
- Si establece una conexión gana las cartas y las coloca en un montón boca abajo. Si no las empareja se queda con ellas boca arriba y se añaden otras dos cartas en la ronda siguiente.
- Se pasa al siguiente jugador y se sigue jugando así hasta terminar las cartas.
- Gana el jugador que más cartas haya conseguido emparejar.
El reloj:
Este juego es más divertido jugarlo en grupo.
Se trabaja atención, rapidez mental, coordinación, concentración, agilidad, habilidades sociales, tolerancia a la frustración, comunicación, etc.
- Se reparten todas las cartas entre los jugadores y cada jugador las pone en un montón boca abajo y sin mirarlas.
- Por turnos, cada jugador va sacando cartas con rapidez y boca arriba haciendo un montón en el centro de la mesa y a la vez va repitiendo el orden de la baraja (uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey).
- Si en algún momento la carta que saca coincide con la que ha dicho en voz alta, el jugador se lleva todas las cartas que hay en la mesa y las junta con las que tiene.
- Para ello, los demás jugadores tienen que estar muy atentos, porque las cartas se sacan deprisa y han de parar al jugador para que deje de sacar cartas.
- Gana el jugador que antes se quede sin cartas.