Llega el verano y con él las ansiadas vacaciones y el merecido descanso.
Muchos padres preguntáis si sería conveniente hacer deberes para mantener lo adquirido durante el curso.
Salvo que el tutor de tu hijo te haya indicado algo al respecto, aquí te dejo cuatro ideas para trabajar los aprendizajes adquiridos de una manera lúdica.
Mediante el juego, tu hijo se divertirá aprendiendo y reforzará las capacidades presentes en cualquier proceso de aprendizaje.
Así, volverá al colegio descansado y feliz por haberlo pasado genial en vacaciones, y tú tendrás la tranquilidad de que afronta el nuevo curso desde un buen punto de partida.
Estas son algunas actividades con las que podrán aprender jugando:
1. Tienda, supermercado, grandes almacenes:
Desarrollan la imaginación y creatividad al diseñar la tienda, los productos que venderán, dónde colocarlos, etc. También trabajan el orden y la clasificación de objetos.
Pueden simular los productos con objetos que tengan en casa o dibujarlos.- Trabajan la escritura poniendo carteles con el nombre y precio de los productos y haciendo listas de la compra (un día pueden ser el vendedor y al día siguiente el comprador).
- Trabajan el cálculo y las matemáticas (cuánto cuestan tres manzanas, cuál es el importe total de la compra, pagar y devolver el cambio, etc.)
Obviamente, calculan los importes mentalmente (en las operaciones más sencillas para trabajar cálculo mental) o haciendo operaciones matemáticas en el papel o la pizarra (para saber el importe total de la compra o si son operaciones más complejas las que utilizan). - Aprenden a manejar el dinero y su valor.
- Desarrollan habilidades sociales y para la vida, fomentando también su autonomía.
- Si además los padres jugáis con ellos reforzáis el vínculo y hacéis a vuestros hijos el mejor de los regalos.
2. Cartas, mensajes secretos, etc.:
Trabajan la lectura y la escritura además de desarrollar la imaginación, habilidades comunicativas y expresivas, fortalecer vínculos, etc.- Los niños pueden escribir cartas o postales a sus amigos o familiares.
- Tú puedes escribir cartas a tu hijo y ponerlas en el buzón. Así, además de leer, tendrá la ilusión de esperar la carta y fortalecerás el vínculo con tu hijo.
- Si estáis en la playa podéis escribir frases o mensajes en la arena, recibir un mensaje en una botella, etc.
- Podéis inventar un juego en el que sois personajes que os escribís unos a otros. Por ejemplo, estáis investigando algo y os mandáis mensajes secretos (y si lo hacéis en inglés será aún más secreto).
- Cualquier juego puede incluir la escritura y la lectura como parte del mismo y el niño lo hará porque le divierte.
Como ves, no es necesario copiar textos de libros para fomentar la escritura ni obligar a leer para que lean. Como sabes, leer una carta del pirata Patapalo para que le ayudes a buscar el tesoro, también es leer. Y contestar a esa carta, también es escribir.
3. Búsqueda del tesoro:
Con este tipo de juegos puedes trabajar también los conocimientos adquiridos durante el curso en cualquiera de las materias, así como la atención, memoria, pensamiento lógico, etc.- Puedes incluir pistas que les llevan a pruebas que han de superar para recibir nuevas pistas, y así ir superando pistas y pruebas hasta conseguir el tesoro.
- En las pistas y pruebas puedes incluir preguntas sobre los contenidos que vieron durante el curso, acertijos o adivinanzas, localizaciones geográficas en un mapa que lleva al tesoro, etc.
- El tesoro puede ser una cajita a modo de cofre con una carta del pirata que lo escondió, unas chuches, un pequeño juguete, etc.
4. Juegos de mesa o de cartas:
Con los juegos de mesa o de cartas se pueden trabajar muchas capacidades implicadas en los procesos de aprendizaje: memoria, observación, atención sostenida, atención selectiva, pensamiento lógico, concentración, rapidez de respuesta, etc.- También se pueden trabajar contenidos académicos, lenguaje, expresión verbal y no verbal, cálculo, etc.
- Además se trabajan otras habilidades necesarias para la vida: aprendizaje de normas, tolerancia a la frustración y aprender a ganar y a perder, paciencia (cada jugador tiene su turno), habilidades sociales, habilidades de comunicación, negociación y resolución de conflictos, etc.
- Y si tú juegas con ellos, además de pasarlo genial, tendrán un modelo del que aprender todas estas habilidades y fortaleceréis el vínculo familiar.
En el siguiente enlace tienes algunos juegos de cartas con los que aprender jugando.
*** Enlace a cinco juegos de cartas para aprender jugando***